TOC

TOC (Trastorno obsesivo-compulsivo)

No debe confundirse conTrastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Lavarse las manos frecuentemente caracteriza la obsesión por la higiene, uno de los síntomas más comunes de este trastorno.

Clasificación y recursos externos

CIE-10 F42
CIE-9 300.3
CIAP-2 P79
DiseasesDB 33766
MedlinePlus 000929
eMedicine article/287681
MeSH D009771

Aviso médico

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad (como la agorafobia y la fobia social) caracterizado porpensamientos intrusivos, recurrentes y persistentes, que producen inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas, denominadas compulsiones dirigidas a reducir la ansiedad asociada. El TOC está recogido dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV).

El descubrimiento de que algunos fármacos son eficaces en el tratamiento del TOC ha cambiado el punto de vista que se tenía de este problema neurológico. Hoy no solo existen terapias eficaces, sino que también hay una gran actividad investigadora sobre las causas que producen este problema neurológico y una búsqueda de nuevos tratamientos.

Una persona con TOC se da cuenta de que tiene un problema. Normalmente, sus familiares y amigos también se dan cuenta. Los pacientes suelen sentirse culpables de su conducta anormal y sus familiares pueden enfadarse con ellos porque no son capaces de controlar sus compulsiones. Otras veces, en su deseo de ayudarles, pueden aparentar que los síntomas no existen, justificarlos o, incluso, colaborar en sus rituales (acción que se considera contraproducente).

Los síntomas y la importancia que implica el TOC pueden presentarse a cualquier edad1 pudiendo producir una importantediscapacidad: la OMS lo incluye entre las 20 primeras enfermedades discapacitantes con una prevalencia del 0,8% en los adultos y del 0,25% en niños y adolescentes, y entre las 5 enfermedades psiquiátricas más comunes.2

Índice

Definición

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un síndrome psiquiátrico perteneciente al grupo de los desórdenes de ansiedad caracterizado por:

  • Obsesiones: son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y persistentes que son egodistónicos, es decir, que no son experimentados como producidos voluntariamente, sino más bien como pensamientos que invaden la conciencia y son vividos como exagerados o sin sentido, a veces como repugnantes. El enfermo realiza intentos para ignorarlos o suprimirlos, a veces sin conseguirlo. Es entonces cuando se ponen en marcha las conductas compulsivas encaminadas a reducir la ansiedadmotivada por la obsesión.
  • Compulsiones: son conductas repetitivas, generalmente “caprichosas”, y aparentemente finalistas que se realizan según determinadas reglas de forma estereotipada y cuya principal función es reducir la ansiedad provocada por la obsesión. La conducta no es un fin en sí misma, sino que está diseñada para producir o evitar algún acontecimiento o situación futura, relacionados con la obsesión en cuestión, por lo que su realización reduce la ansiedad provocada por la última. Sin embargo, o bien la actividad no se halla conectada de forma realista con lo que se pretende impedir o provocar, o bien puede ser claramente excesiva. El acto se realiza con una sensación de compulsión subjetiva junto con un deseo de resistirse a la compulsión, por lo menos inicialmente. Por lo general, el individuo reconoce la falta de sentido de la conducta (algo que no siempre ocurre en niños pequeños) y no obtiene placer en realizar esta actividad, aunque esta disminuye la ansiedad provocada por su obsesión. El enfermo enseguida nota que una sola compulsión o “ritual” no basta para reducir su ansiedad, con lo que se ve obligado a repetir o aumentar el ritual (círculo vicioso). Ejemplos típicos son verificar varias veces las mismas cosas una y otra vez, ya que en la repetición de patrones el enfermo obtiene una reducción inmediata del malestar, aunque claramente contraproducente ya que con ellos está reforzando la dinámica del trastorno.
  • Las obsesiones y las compulsiones son una fuente significativa de malestar para el individuo o interfieren en el funcionamiento social, laboral y en su actividad diaria, ocupando gran parte del tiempo del individuo. Generalmente el afectado es consciente de la irracionalidad de su trastorno, y puede sentir culpa y vergüenza por ello, o tener “miedo de volverse loco”. Cada ritual (o patrón de rituales) está ligado a una misma obsesión, y el enfermo “tiene” que realizar varios a lo largo del día, acarreando todo esto una gran pérdida de tiempo y malestar en su vida diaria.
  • No debe confundirse con los desórdenes fóbicos.
  • No debe confundirse con las “manías” o rituales que podemos tener todos respecto a algunas cuestiones. Las obsesiones en el TOC invaden la mente de la persona, y esta no puede sentirse tranquila hasta que no realiza la compulsión que la calma. A diferencia de las “manías” las obsesiones crean angustia, no son controlables, son persistentes y disfuncionales, y afectan, en mayor o menor medida, el funcionamiento normal del sujeto en su vida cotidiana. Así mismo preocupaciones o pensamientos puntuales repetitivos e intrusivos, o conductas de rutina de tipo compulsivo son normales en la población general, y no limitan la vida del individuo. En el TOC la intensidad, frecuencia y duración de tales pensamientos y conductas son exagerados.
  • El trastorno obsesivo-compulsivo estadísticamente es igual de frecuente en varones que en mujeres.

Tipos de TOC y obsesiones recurrentes

Tipos de TOC

Dentro del TOC se pueden diferenciar los tipos más comunes:3

  • Lavadores y limpiadores: son personas a las que carcomen obsesiones relacionadas con la contaminación o el contagio a través de determinados objetos o situaciones (contaminarse a sí mismo o contagiar a los demás). Obsesiones en relación con la propagación de la enfermedad mediante la suciedad, microorganismos y sustancias tóxicas. Con frecuencia, usan guantes o desinfectantes, lavan y limpian sus manos, la ropa, limpieza general de la casa, un sin número de veces al día, a pesar de que nunca logra sentirse limpio o libre de contaminantes. También se incluyen los limpiadores compulsivos, sólo por el simple hecho de tener las cosas perfectamente limpias, como si así fuera la manera correcta.3
  • Verificadores: son personas que inspeccionan de manera excesiva con el propósito de evitar que ocurra una determinada catástrofe; obligados a comprobar los objetos, como las cerraduras de las puertas (ser asaltado por ladrones), los listados de contrataciones y los aparatos electrodomésticos (gas, vitrocrerámicas, calentador, enchufes). Revisan cajones, puertas y aparatos eléctricos para asegurarse de que están cerrados, con seguro o apagados; viven con temor excesivo e irracional de causar daños a sí mismos o a los demás a causa de una falta de control y verifican constantemente las cosas; visualizan terribles catástrofes en el que los que se culpan de una falta de responsabilidad; desarrollan elaborados rituales de control que hace que sea difícil para ellos completar las tareas diarias. Tienen una gran necesidad de doble o triple verificación por duda o responsabilidad patológica; a menudo, esta obligación viene del temor de no poder confiar en su memoria; nunca pueden estar seguros de si han realizado la tarea adecuadamente; se preguntarán repetidas veces si se ha realizado una acción, por ejemplo, ¿cerré la puerta?, ¿apagué la luz?, ¿cerré la llave de gas?, etc.4 3
  • Verificadores somáticos ehipocondríacos: intrusiones obsesivas persistentes en relación a su salud; temor a desarrollar una enfermedad amenazante para la vida (ej. cáncer) (entran en pánico ante síntomas somáticos extraños y lo relacionan con una enfermedad grave que pueda acabar con su vida); verifican diversas funciones corporales, como la frecuencia cardíaca, ritmo de la respiración, temperatura corporal o diversos aspectos de su imagen corporal o anatómica.5 6 7 8
  • Repetidores: son aquellos individuos que se empeñan en la ejecución de acciones repetitivas.3
  • Ordenadores: son personas que exigen que las cosas que les rodean estén dispuestas de acuerdo con determinadas pautas rígidas, incluyendo distribuciones simétricas.3
  • Acumuladores: coleccionan objetos insignificantes, de los que no pueden desprenderse.3

Véase también:Síndrome de Acaparador Compulsivo.

  • Ritualizadores mentales: acostumbran a apelar a pensamientos o imágenes repetitivos, llamados compulsiones mentales, con el objeto de contrarrestar su ansiedad provocadora de ideas o imágenes, que constituyen las obsesiones.3
  • Numerales: buscan sentido a los números que les rodean; sumándolos, restándolos, cambiándolos hasta que les da un número significativo para ellos.
  • Filosofales: con tendencias algo inciertas. Viven en un proceso metafísico del que no pueden desprenderse. Incompatibles con los numerales.
  • Atormentados y obsesivos puros: experimentan pensamientos negativos reiterados, que resultan incontrolables y bastante perturbadores. No obstante, a diferencia de quienes sufren los demás tipos de TOC, no se entregan a comportamientos reiterativos de tipo físico (sin compulsiones), sino a procesos reiterativos únicamente mentales.
  • Perfeccionistas: autoexigentes y autocríticos, se preocupan por detalles menores e irrelevantes; necesidad imperiosa de hacer las tareas perfectas; necesidad extrema por saber o recordar cosas que pueden ser muy triviales; autoexigencias del tipo: sacar las mejores notas en los estudios, ser la mejor persona, el mejor conversador, el mejor amante, tener éxito en la vida, etc.9 10 11 12 13
  • Supersticiosos (pensamiento mágico): las personas que sufren de TOC presentan altos niveles de paranoia, disturbios de percepción y pensamiento mágico, en particular “fusión de pensamiento y acción”, la creencia que los pensamientos negativos o determinados actos pueden originar daños. Estas personas sienten el fuerte impulso de realizar tareas repetitivas (rituales) sin sentido aparente, para contrarrestar sus pensamientos intrusivos como si dejar las puertas abiertas puede perjudicar a las personas amadas. Tienen la sensación de que si no hacen el ritual algo malo les puede suceder. Pueden creer dogmáticamente en diversas supersticiones populares (o albergar unaduda obsesiva), y realizan ritos compulsivos. Miedo a diversos seres y hechos sobrenaturales (ej. magia negra, buena suerte, mal de ojo, hombres lobo, vampiros, fantasmas, etc.), por ej. pensar que los muertos no pueden descansar en paz si no se hace determinado ritual (escrúpulo de conciencia).14 15
  • Preguntadores compulsivos: tienen la necesidad de estar continuamente preguntándose a sí mismos o a los demás sobre cualquier cosa por nimia, trivial o absurda que sea.4
  • Dubitativos e indecisos (intolerancia a laincertidumbre): los pacientes con TOC suelen tener dificultades con las situaciones ambiguas e inciertas, y con la toma de decisiones. Suelen preocuparse por los errores y dudar sobre sus acciones. Necesitan la certeza necesaria para maximizar la predecibilidad y el control, y reducir así la amenaza y por tanto paliar su ansiedad.16 17

Obsesiones y compulsiones recurrentes

Algunas de las obsesiones y compulsiones que se describen a continuación no suelen divulgarse en la literatura científica oficialmente reconocida. Sin embargo los psicólogos clínicos en su práctica descubren una serie de obsesiones no clásicas que se repiten con relativa frecuencia: 4

  • Obsesiones decontaminación: preocupación por los gérmenes (virus, bacterias, hongos, etc.), suciedad, polución, o sustancias químicas peligrosas; preocupación por las secreciones corporales (orina, heces, saliva, etc.); preocupación por contraer enfermedades de transmisión y venéreas (SIDA, hepatitis, etc.), desarrollar enfermedades mentales (alzheimer, esquizofrenia, psicosis, etc.), cáncer, infarto repentino, o temor de padecer alguna enfermedad desconocida o no catalogada (hipocondría); miedo a lasradiaciones ionizantes o no ionizantes (telefonía móvil, microondas, antenas, radares, centrales nucleares, etc.)18
  • Obsesiones sobre la salud y la apariencia física: dieta, ejercicio, estilo de vida; moda e imagen personal; obsesión con el envejecimiento; ortorexia, anorexia, vigorexia,dismorfofobia.4
  • Obsesiones relacionadas con la sexualidad: pensamientos persistentes acerca de la realización de actos sexuales repugnantes o prohibidos, o de comportamientos tabúes, que vive con angustia; obsesión y dudas sobre la orientación sexual, cuando el afectado heterosexual cree que puede ser/convertirse en un homosexual o viceversa y se obsesiona con el tema; miedo a ser pedófilo o cometer incesto;18 compulsiones asociadas: preguntar obscenidades, realizar gestos obscenos, buscar información sobre la homosexualidad, masturbación compulsiva, etc.19 20 21
  • Obsesiones de contenido agresivo: temor a causar algún tipo de daño a otras personas o a uno mismo; miedo a cometer crímenes o aparecer como responsable de errores, fracasos, imprudencias, accidentes o catástrofes; por su mente se cruzan imágenes horribles y violentas.18
  • Obsesiones filosófico-religiosas: necesidad de confesar pecados inexistentes o ínfimos que se supone haber cometido y estar preocupado por la culpa consiguiente;escrúpulos de conciencia: excesivamente preocupado por la posibilidad de cometer algún acto pecaminoso en lo que se refiere a su religión o creencias (como por ejemplo pensar o decir algo blasfemo, proferir obscenidades o insultos, preocupación por si se ha realizado determinado ritual religioso adecuadamente, miedo a ser condenado alinfierno, o acumular karma); actos compulsivos como arrepentirse, confesarse o rezar; pensamientos intrusivos e inmorales sobre el sexo o herir a alguien; preguntas existenciales reiterativas del tipo: “¿qué habrá después de la muerte?” “¿existe Dios?” “¿cuál es la finalidad de la existencia?”.22 23 24 25 4
  • Obsesión con la inteligencia y las facultades mentales: se someten a continuos y diversos test de inteligencia para verificar su inteligencia; dudan continuamente de la eficacia de sus capacidades mentales, pensamientos de poder ser idiota, temor a perder puntos en el cociente de inteligencia o sufrir menoscabo en sus facultades mentales, etc.4 18
  • Info-obsesivos (acumuladores): obsesión por acumular, acaparar, controlar y ordenar la mayor cantidad de información posible; estar siempre enterado de las últimas tendencias y avances; en todos los campos del conocimiento o en alguno en particular, volviéndose muy compulsivos y ansiosos por su necesidad de control; comprar, almacenar y clasificar de manera compulsiva revistas, periódicos, libros, enciclopedias, estar subscrito a boletines, bibliómanos, coleccionistas, adictos a internet (acumulación de archivos digitales); normalmente no tienen tiempo suficiente ni ningún método para organizar y asimilar la información, por lo que muchas veces tienden a laprocrastinación.26 27 28 4
  • Otros: adictos al trabajo (trabajólico), ludópatas.29 30 31 32 19

Variables cognitivas

Según el Obsessive-Compulsive Cognitions Working Group (OCCWG), destinado a consensuar las definiciones de determinados conceptos cognitivos relacionados con el TOC, las variables cognitivas (conocidas también como variables O) más importantes es el TOC son:33 34

  • Intolerancia a la incertidumbre: conjunto de creencias referidas a la importancia del control en todos los aspectos de la vida para lograr la seguridad y la certidumbre, debido a la dificultad de funcionar adecuadamente en situaciones ambiguas y al tener pocas habilidades para afrontar los cambios impredecibles.
  • Sobreestimación de la amenaza: se magnifican las probabilidades de que un suceso catastrófico suceda.
  • Perfeccionismo: creencias basadas en la idea de que encontrar soluciones perfectas es posible y necesario. Se le suma la incapacidad para tolerar errores o imperfecciones mínimas.
  • Responsabilidad excesiva: en base a determinados esquemas cognitivos, con reglas referentes a la conducta correcta y a la responsabilidad que se activan a partir de ciertos eventos críticos o específicos.35
  • Creencias sobre la importancia de los pensamientos: referido a la importancia dada a los pensamientos y al significado que se les atribuye. Esta característica es denominada por algunos autores como “fusión pensamiento-acción”.
  • Creencias sobre la importancia del control de los pensamientos propios: necesidad de controlar todos los pensamientos en todo momento. Realizan férreos esfuerzos por intentar “no pensar” ciertas cosas o en eliminar determinados tipo de pensamientos.
  • Rigidez de ideas.

Causas de los síntomas del TOC

Varias teorías sugieren una base biológica para el trastorno, y actualmente una serie de estudios está explorando esta posibilidad. La Tomografía de Emisión Transaxial de Positrón (TETP) y otras técnicas de representación del cerebro han sugerido que pueden existir algunas anormalidades en el lóbulo frontal y en los ganglios basales que influyen en los síntomas del TOC. Meta-análisis recientes de los estudios de voxel-based morphometry que comparan personas con TOC y controles sanos han encontrado que las personas con TOC presentan un aumento bilateral del volumen de sustancia gris en los núcleos lenticulares, extendiéndose a los núcleos caudados, mientras que una disminución del volumen de materia gris en los giros frontal medial dorsal/cingulado anterior bilaterales.36 37 Esto contrasta con los hallazgos en personas con otros trastornos de ansiedad, que presentan una disminución (en vez de aumento) bilateral del volumen de sustancia gris en los núcleos lenticulares / caudados, mientras que también una disminución del volumen de materia gris en los giros frontal medial dorsal/cingulado anterior bilaterales.37

Es importante recordar los factores psicodinámicos como causantes de los síntomas que se desencadenan según un patrón de autoconversión. Por otra parte, la familia y terapeutas, se sienten forzados a acomodarse a la enfermedad respondiendo a comportamientos coercitivos del paciente por lo cual el éxito terapéutico depende en gran medida de factores dinámicos interactivos.

Otros estudios parecen indicar que pueden estar implicadas anormalidades en ciertos neurotransmisores (los mensajeros del cerebro). Uno es la serotonina, que se cree ayuda a regular la disposición de ánimo, la agresión y la impulsividad. También es el encargado de mandar la información de una neurona a otra, proceso que parece ser está “ralentizado” en las personas con TOC. Las neuronas que responden a la serotonina se encuentran en todo el cerebro, pero especialmente en los lóbulos frontales y en los ganglios basales.

La concentración cerebral de serotonina es mayor en los varones que en las mujeres.38 Esto hace que los psicofármacos (como un inhibidor de la recaptación de serotonina, ISRS) actúen mejor en ellas.

Últimos estudios revelan que, aunque el nivel de serotonina sea mayor en los varones, no es reflejado en el TOC ya que la incidencia de este trastorno no se ha analizado correctamente bajo las bases del IIS.

Diagnóstico

DSM-IV

A. Se cumple para las obsesiones y las compulsiones:

Las obsesiones se definen por 1, 2, 3 y 4:

  • 1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar significativos.
  • 2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real.
  • 3. La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos.
  • 4. La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del pensamiento).

Las compulsiones se definen por 1 y 2:

  • 1. Comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos, comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir estrictamente.
  • 2. El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación negativos; sin embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o prevenir o bien resultan claramente excesivos.

B. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. Nota: Este punto no es aplicable en los niños.

C. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo, representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o académicas) o su vida social.

D. Si hay otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se limita a él (p. ej., preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario, arranque de cabellos en la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia en el trastorno dismórfico corporal, preocupación por las drogas en un trastorno por consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave enfermedad en la hipocondría, preocupación por las necesidades o fantasías sexuales en una parafilia o sentimientos repetitivos de culpabilidad en el trastorno depresivo mayor).

E. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.39

CIE-10

Pautas para el diagnóstico:

Para un diagnóstico definitivo deben estar presentes y ser una fuente importante de angustia o de incapacidad durante la mayoría de los días al menos durante dos semanas sucesivas, síntomas obsesivos, actos compulsivos o ambos. Los síntomas obsesivos deben tener las características siguientes:

  • a) Son reconocidos como pensamientos o impulsos propios.
  • b) Se presenta una resistencia ineficaz a por lo menos uno de los pensamientos o actos, aunque estén presentes otros a los que el enfermo ya no se resista.
  • c) La idea o la realización del acto no deben ser en sí mismas placenteras (el simple alivio de la tensión o ansiedad no debe considerarse placentero en este sentido).
  • d) Los pensamientos, imágenes o impulsos deben ser reiterados y molestos.

Incluye: Neurosis obsesivo-compulsiva. Neurosis obsesiva. Neurosis anancástica.

F42.0

Con predominio de pensamientos o rumiaciones obsesivos:

Pueden tomar la forma de ideas, imágenes mentales o impulsos a actuar. Su contenido es muy variable, pero se acompañan casi siempre de malestar subjetivo. Por ejemplo, a una mujer le puede atormentar el temor de no poder resistir en algún momento el impulso de matar al hijo querido, o por la cualidad obscena o blasfema y ajena a sí mismo de una imagen mental recurrente. A veces las ideas son simplemente banales en torno a una interminable y casi filosófica consideración de alternativas imponderables. Esta consideración indecisa de alternativas es un elemento importante en muchas otras rumiaciones obsesivas y a menudo se acompaña de una incapacidad para tomar las decisiones, aún las más triviales, pero necesarias en la vida cotidiana.

La relación entre rumiaciones obsesivas y depresión es particularmente íntima y se elegirá el diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo sólo cuando las rumiaciones aparecen o persisten en ausencia de un trastorno depresivo.

F42.1

Con predominio de actos compulsivos (rituales obsesivos):

La mayoría de los actos compulsivos se relacionan con la limpieza (en particular el lavado de las manos), con comprobaciones repetidas para asegurarse de que se ha evitado una situación potencialmente peligrosa, o con la pulcritud y el orden. En la conducta manifiesta subyace por lo general un miedo a ser objeto o motivo de un peligro y el ritual es un intento ineficaz o simbólico de conjurar ese peligro. Los rituales compulsivos pueden ocupar muchas horas de cada día y suelen acompañarse a veces de una marcada incapacidad de decisión y de un enlentecimiento. En conjunto, son tan frecuentes en un sexo como en el otro, pero el lavado de manos ritual es más frecuente en las mujeres y el enlentecimiento sin repeticiones es más común en los varones.

Los rituales están menos íntimamente relacionados con la depresión que los pensamientos obsesivos y responden con mayor facilidad a las terapéuticas de modificación del comportamiento.

F42.2

Con mezcla de pensamientos y actos obsesivos:

La mayoría de los enfermos con un trastorno obsesivo-compulsivo presentan tanto pensamientos obsesivos como compulsiones. Esta subcategoría debe ser usada cuando ambos son igualmente intensos, como es frecuente, aunque es útil especificar sólo uno cuando destaca con claridad ya que pensamientos y actos pueden responder a tratamientos diferentes.

F42.8 y F42.9

Otros trastornos obsesivo-compulsivos y Trastorno obsesivo-compulsivo sin especificación.40

Comorbilidad

Depresión

Los pacientes obsesivos tienden a padecer depresiones más graves que los pacientes con otros trastornos de ansiedad. La incidencia de depresión en pacientes obsesivos oscila entre el 17 al 35%. En la mayoría de las ocasiones la depresión suele ser secundaria al TOC. Existe una probabilidad tres veces mayor de que la depresión secunde al TOC en lugar de precederlo.41 Cuando la sintomatología obsesiva remite, la depresión tiende a desaparecer también. La depresión concomitante no tiene importancia relevante en el pronóstico del TOC.42

Trastornos del espectro obsesivo-compulsivo

Diversos trastornos psicológicos se han correlacionado con el TOC, clasificados y englobados en el llamado espectro obsesivo-compulsivo, y que en ocasiones son concurrentesal TOC. Se pueden destacar el trastorno dismórfico corporal, trastornos alimentarios, hipocondría, trastornos del control de impulsos, síndrome de Tourette, fobia social, etc.

Artículo principal:Espectro obsesivo-compulsivo.

Tratamientos del TOC

Las investigaciones clínicas y los experimentos que se llevan a cabo han generado información que ha favorecido el uso de tratamientos tanto farmacológicos, como cognitivo-conductuales que pueden beneficiar a la persona con TOC. A un paciente le puede favorecer significativamente una terapia conductista (generalmente aquellos en los que predominan las compulsiones), mientras que otro puede beneficiarse de la farmacoterapia (normalmente recetada a pacientes en los que predomina un trastorno obsesivo incapacitante). Otros pueden usar tanto medicación, como terapia conductista. También hay quien puede empezar con medicación para ganar control sobre sus síntomas y entonces continuar con terapia conductista. El tipo de terapia debe ser decidido por el psiquiatra que diagnostique el trastorno, en cualquier caso.

Psicofármacos

Diversas pruebas clínicas han demostrado que aquellos medicamentos que afectan al neurotransmisor serotonina pueden reducir significativamente los síntomas del TOC. El primer psicofármaco aprobado para el tratamiento del TOC, fue el antidepresivo tricíclico clomipramina.43

Los psicofármacos de segunda generación, que son más los utilizados hoy en día, se llaman Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS). Algunos de ellos sonfluoxetina,44 fluvoxamina45 46 y paroxetina. Otro que ha sido estudiado en pruebas clínicas controladas es sertralina.47 48 Recientemente se ha empezando a emplear fármacos duales denominados IRSN, como la venlafaxina, y específicos como la mirtazapina (Nassa), que serían eficaces para tratar tanto el TOC como la depresión asociada, en casos específicos y sobre todo cuando la monoterapia con ISRS se mostrara ineficaz.49 50 51 52

Estudios extensos han demostrado que estos medicamentos favorecen, al menos ligeramente, a casi el 80% de los pacientes. Y en más de la mitad de los casos, la medicación alivia los síntomas del TOC al disminuir la frecuencia e intensidad de las obsesiones y compulsiones. La mejoría por lo general lleva dos semanas o más.

Si un paciente no responde bien a uno de estos medicamentos, o tiene efectos secundarios inaceptables, otro ISRS puede dar una respuesta mejor. Se están haciendo investigaciones sobre el uso de un ISRS como el medicamento principal y uno de otra variedad de medicamentos como un aumentador para pacientes que sólo son parcialmente sensibles a los ISRS. La medicación es útil en el control de los síntomas del TOC pero a menudo, si se deja el medicamento, sobreviene una recaída. De hecho, aun cuando los síntomas han disminuido, la mayoría de las personas necesitará medicarse indefinidamente, quizás con una dosis menor.

Psicoterapia conductual (Exposición con Prevención de Respuesta, EPR)

Un método específico psicológico llamado Exposición y Prevención de Respuesta (EPR) es efectivo para muchas personas con TOC, especialmente en aquellas con rituales conductistas. Mediante este método el paciente se enfrenta, deliberada o voluntariamente, al objeto o idea temida, ya sea directamente o con la imaginación. Al mismo tiempo, el paciente es alentado a evitar sus rituales con apoyo y medios provistos por el terapeuta, y posiblemente por otros que el paciente reclute para asistirle.

Por ejemplo, un paciente que se lava las manos compulsivamente puede ser alentado a tocar un objeto que cree está contaminado y luego la persona es instada a evitar lavarse durante varias horas hasta que la ansiedad provocada se haya reducido en gran parte (la ansiedad baja con el paso del tiempo, aunque el paciente crea lo contrario). El tratamiento se empieza por una compulsión que provoque poca ansiedad en el paciente, y una vez superada ésta, se pasa a la siguiente, y así paso por paso, guiado por la habilidad del paciente a tolerar ansiedad y controlar los rituales. A medida que progresa el tratamiento, la mayoría de los pacientes gradualmente sienten menos ansiedad causada por los pensamientos obsesivos y pueden resistir los impulsos compulsivos.

Los estudios realizados y la práctica diaria demuestran que la EPR es una terapia muy exitosa para la mayoría de los pacientes que la completan. Para que el tratamiento sea exitoso, es importante que el terapeuta esté totalmente capacitado para dirigir este tipo específico de terapia. También es útil que el paciente esté muy motivado y tenga una actitud positiva y determinada.

Los efectos positivos de la EPR perduran una vez que el tratamiento ha terminado. Un estudio realizado en 1996 indicó que de más de 300 pacientes con TOC que fueron tratados con EPR, un 76% todavía mostraba un aligeramiento significativo en el lapso comprendido entre los 3 meses y los 6 años posteriores al tratamiento (Foa y Kozak, 1996). Otro estudio encontró que el incorporar componentes de prevención de recaída en el programa de tratamiento, junto con sesiones de seguimiento después de terapia intensiva, contribuye al mantenimiento de la mejoría (Hiss, Foa y Kozak, 1994).

La búsqueda continua de causas, junto con investigaciones acerca del tratamiento, promete producir aún más esperanzas para personas con T.O.C. y sus familias.

Psicoterapia cognitiva

Las obsesiones son pensamientos, fantasías o impulsos intrusivos que tienen que ver con estar en peligro o ser agresivo. Otras veces son sensaciones de que algo “malo” va a pasar o de que el malestar no se acabará nunca. En cualquier caso, cuando aparecen en la mente, el paciente trata de darles una explicación, de evitarlas o de anularlas siguiendo algún procedimiento que le calme (lo que llamamos compulsiones).

La terapia cognitiva parte de la idea de que los pensamientos, fantasías o impulsos que invaden la mente no son el problema en sí mismo, ya que todo el mundo los experimenta en algún momento, sobre todo cuando está tenso por algún motivo. El problema aparece cuando el paciente valora como peligrosa la aparición de estos fenómenos en su mente y se siente responsable de lo que ocurra, momento en el que trata de hacer algo que le permita sentirse seguro y no responsable de lo que pase.

Mediante experimentos que el terapeuta diseña para el paciente, se pone a prueba ideas destructivas sobre el poder de los pensamientos, la culpa, la búsqueda de seguridadabsoluta, la tendencia al catastrofismo, el perfeccionismo, el autocastigo y la intolerancia al malestar. Esto permite que el paciente no reaccione con la angustia de antes, consiguiendo que las obsesiones y las compulsiones vayan desapareciendo progresivamente.

Psicoterapia de orientación psicoanalítica

El abordaje psicoanalítico es una de las opciones que existen para tratar el TOC. Para esta clase de terapia, el énfasis está puesto en indagar el origen de las ideas obsesivas y las repeticiones compulsivas por medio de las asociaciones propias del paciente, para luego interpretar los mecanismos psíquicos inconscientes que están involucrados en la formación de los síntomas, las ideas obsesivas y las repeticiones compulsivas.

Freud analizó un caso emblemático de un paciente que presentaba un cuadro que él llamó de “neurosis obsesiva”, denominado El hombre de las ratas. En este caso se veía que sus compulsiones y obsesiones tenían elementos que se repetían a nivel inconsciente desde la homofonía de palabras o de situaciones relacionadas a la historia familiar del individuo. En el famoso caso de Freud publicado como A propósito de un caso de neurosis obsesiva se encuentra el análisis y la solución de una serie de síntomas obsesivos de carácter grave.53

En la época de su fundación, la posición del psicoanálisis frente a las patologías neuróticas en general y a la neurosis obsesiva en particular constituyó una innovación importante. La teoría freudiana instaló por primera vez el supuesto básico de la “causalidad psíquica” del conflicto inconsciente, en donde el sujeto, en este caso neurótico obsesivo, genera síntomas como satisfacciones sustitutivas a los deseos reprimidos.54

El yo del neurótico queda avasallado por el conflicto inconsciente entre los mandatos y las reglamentaciones superyoicas y los deseos inconscientes provenientes del ello. De esta forma, las mociones de deseo inconsciente sólo pueden aflorar mediante formaciones de compromiso, que son las que se expresan en los síntomas obsesivos.

Según lo afirma la Asociación Estadounidense de Psiquiatría el tratamiento psicoanalítico no demuestra eficacia en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo, alegando además la existencia de una falta de evidencia por parte de la terapia psicodinámica o el psicoanálisis, lo que la lleva a no considerarla efectiva para tratar el TOC.55

Sin embargo hay algunos casos de neurosis obsesiva tratados con éxito con terapia psicoanalítica.56 57

Prevalencia

Estudios recientes han estimado una prevalencia global del 2,5% y una prevalencia anual del 0,5 al 2,1%. Sin embargo, la problemática metodológica existente en el sistema de valoración hace pensar en la posibilidad de que las verdaderas tasas de prevalencia sean muy inferiores. Los estudios en la población general realizados en niños y adolescentes han estimado una prevalencia global del 1 al 2,3% y una prevalencia anual del 0,7%. Las investigaciones muestran que la prevalencia del TOC es similar en muchas culturas del mundo.58

Véase también

Referencias

  1. OCD Foundation
  2. Brainphysics
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Enlaces externos

En español

  • Atoc. Asociación de Trastornos Obsesivo-Compulsivos (Asociación nacional sin ánimo de lucro, integrada por especialistas, dedicada a proporcionar apoyo, educación y asesoramiento a personas con TOC, a los miembros de sus familias y a la comunidad de salud mental).

En inglés

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_obsesivo-compulsivo

TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO (TOC)
(O neurosis obsesivo-compulsiva)

Primero señalar que se trata de un trastorno por ansiedad y por lo tanto la lectura relacionada con este tipo de trastornos siempre será útil para la correcta comprensión del TOC.

Por definición del DSM-III-R (APA, 1987) “consiste en la presencia de obsesiones o compulsiones repetidas, suficientemente graves como para acusar un intenso malestar, gran pérdida de tiempo, o una interferencia significativa con la rutina habitual del individuo, con su funcionamiento profesional, con sus actividades sociales habituales, o con sus relaciones con los demás.”

Un ejemplo conocido de este trastorno, aunque tal vez no totalmente reflejado al tratarse de una película, es “mejor imposible” dónde Jack Nicholson hace el papel correspondiente al obsesivo-compulsivo.

También el DSM-III-R describe las obsesiones como “ideas, pensamientos, impulsos o imágenes persistentes que se experimentan por lo menos inicialmente como intrusas y sin sentido; … El individuo intenta ignorar o suprimir este tipo de pensamientos o impulsos, o bien trata de neutralizarlos a través de otros pensamientos o acciones. El individuo reconoce que estas obsesiones son producto de su mente y no están impuestas desde fuera.”

Otra definición de obsesión relativamente parecida pero con algunos matices diferentes es la de Dors, f. (1978): “Idea, temor, acto que se presenta repetidamente y es sentido por el individuo como forzado, impuesto contra su voluntad.”

Las compulsiones son definidas como “conductas repetitivas finalistas e intencionadas, que se efectúan como respuesta a una obsesión, de forma estereotipada o de acuerdo con determinadas reglas. La conducta se halla diseñada para neutralizar o impedir el malestar o algún acontecimiento o situación temida. Sin embargo, o bien la actividad no se halla realmente conectada de forma realista con lo que se pretende neutralizar o prevenir, o por lo menos es claramente excesiva. El acto se realiza con una sensación de compulsión subjetiva que, al mismo tiempo, se asocia a un deseo de resistir la compulsión (por lo menos, inicialmente). El individuo reconoce que su conducta es excesiva o irrazonable (esto quizá no deba aplicarse a los niños, ni tampoco a aquella gente cuyas obsesiones se han desarrollado a partir de ideas sobrevaloradas). Reconoce también que no obtiene ningún placer en llevar a cabo tal actividad, aunque le procure un cierto alivio de tensión.”

En Dors encontramos definida compulsión como “fuerza interior que determina y domina el pensamiento y la acción de una persona en contra de su voluntad. El individuo se siente coaccionado. La compulsión puede extenderse a los pensamientos y los sentimientos, a los actos y al impulso a la acción, pero solamente en el grado en que obedecen en condiciones normales a la voluntad consciente y podrían ser elegidos libremente por el yo dentro de ciertos límites. El contenido de la compulsión se caracteriza por sentirlo el sujeto como extraño a sí mismo y, de modo particular inconciliable con el ideal del yo.”

Todas las definiciones van en una línea similar diferenciándose tan sólo en matices. La que damos a continuación de Foa, Stekeete y Ozarow (1985) creemos que es muy acertada sobre todo por la relación funcional entre obsesión y compulsión. Estos autores sugieren “que el síndrome obsesivo compulsivo consiste en una serie de eventos (manifiestos o encubiertos) que generan ansiedad; estos eventos reciben el nombre de obsesiones. Para aliviar la ansiedad producida por las obsesiones se ejecutan una serie de conductas (manifiestas o encubiertas); estas conductas las denominamos compulsiones”.

En la actualidad los profesionales nos solemos guiar por el siguiente cuadro que son los criterios para el diagnóstico del trastorno obsesivo-compulsivo del DSM-IV (APA, 1994)

  • 300.3 Trastorno obsesivo-compulsivo

A. Obsesiones o compulsiones:

Las obsesiones se definen por:

(1) Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, alguna vez durante la perturbación, como intrusivos e inapropiados, y causan marcada ansiedad o malestar.

(2) Los pensamientos, impulsos o imágenes no son simplemente preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida cotidiana.

(3) La persona intenta ignorar o suprimir tales pensamientos o impulsos o neutralizarlos con algún otro pensa miento o acción.

(4) La persona reconoce que los pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos son un producto de su propia mente (no impuestos como ocurre en la inserción del pensamiento).

Las compulsiones se definen por:

(1) Conductas repetitivas (por ejemplo, lavado de manos, orden, comprobación) o acciones mentales (por ejemplo, rezar, contar, repetir palabras en silencio) que la persona se siente impulsada a realizar en respuesta a una obsesión, o de acuerdo con reglas que deben aplicarse rígidamente.

(2) Las conductas o acciones mentales están dirigidas a neutralizar o reducir el malestar o algún acontecimiento o situación temida; sin embargo, estas conductas o acciones mentales no están conectadas de forma realista con lo que están destinadas a neutralizar o prevenir, o son claramente excesivas.

B. En algún momento durante el curso del trastorno, la persona reconoce que las obsesiones o compulsiones son excesivas o irracionales. Nota: esto no se aplica a niños.

C. Las obsesiones o compulsiones producen marcado malestar; pérdida de tiempo (en general, el individuo emplea más de una hora diaria en ellas); o interfiere significativamente con la rutina habitual del individuo, con su actividad profesional, con sus actividades sociales o sus relaciones con los demás.

D. Si está presente otro trastorno del eje T, el contenido de las obsesiones o compulsiones no está restringido a él (por ejemplo, preocupación por la comida en presencia de un trastorno alimentario; arrancarse el pelo si existe tricotilomanía; preocupación por la apariencia física en un trastorno dismórfico; preocupación por tener una enfermedad grave en presencia de hipocondría; o rumiaciones de culpa en presencia de una depresión mayor).

E. No es debido a los efectos directos de una sustancia (por ejemplo, drogas de abuso, medicación) o de una condición médica.

Según Marks, y a nosotros nos parece una acertado diferenciación, pueden existir distintas manifestaciones clínicas del trastorno:

1. Rituales compulsivos con obsesiones

Se da cuando el sujeto evita los estímulos que evocan el ritual. Aquí podemos diferenciar:

A. Rituales de limpieza: se evitan posibles focos, reales o imaginarios, de suciedad o contaminación (pasar al lado de basura, delante de un hospital, al orinar) sintiendo posteriormente la necesidad de realizar complicados rituales de higiene y limpieza.

B. Rituales de repetición: pueden repetirse las más extrañas secuencias, por ejemplo, santiguarse siete veces, tener que repetir un determinado número ante un pensamiento, seguir una secuencia de números pares en cualquier situación.

C. Rituales de comprobación. Hay multitud de posibles comportamientos. En este sentido están los de comprobar repetidamente que se ha cerrado el gas, o la puerta; pero puede ir más lejos, como necesitar comprobar que no se han matado a la persona con la que se acaban de cruzar.

D. Rituales de acumulación: tienen dificultades para desprenderse de cualquier cosa y acumulan grandes cantidades de artilugios inservibles. Pasado un tiempo puede resultar imposible transitar por la casa.

E. Rituales de orden: todo ha de estar en el mismo lugar, posición, de mayor a menor,… notan incluso el mínimo cambio produciendoles gran ansiedad lo que les ocupa muchísimo tiempo ordenando.

2. Lentitud sin rituales visibles

Puede darse el cuadro completo pero sin rituales visibles. En muchas ocasiones estos están encubiertos y la persona actúa lentamente y como ensimismada por estar llevando mentalmente una compleja tarea ritual. Sin embargo, suele darse de forma selectiva de tal modo que el sujeto puede tardar horas en vestirse pero trabajar perfectamente.

3. Obsesiones

Cuando solamente se dan obsesiones sin ningún tipo de ritual (suele ser menos frecuente)

Otros aspectos del trastorno

Es mucho más frecuente de lo que en un principio pueda parecer, al menos las formas menos graves de la enfermedad y parece no haber diferencias entre los sexos, dándose más o menos por igual en hombres que en mujeres. La edad de comienzo suele ser en la adolescencia o al principio de la edad adulta, sin embargo tampoco es raro que se inicie en la infancia. Su curso suele ser crónico con oscilaciones. Puede llevar a un muy importante nivel de deterioro y complicarse con depresión mayor y abuso de alcohol y ansiolíticos.

Factores predisponentes

Aunque en la actualidad no conocemos ninguna demostación científica al respecto e incluso podríamos asegurar que gran cantidad de profesionales del gremio no lo compartirían, estamos en posición de asegurar que la actividad sexual prematura es un factor de bastante importancia en la génesis del trastorno. También y en esta misma línea pensamos que ciertas relaciones de rivalidad y celos entre hermanos tienen importancia. Sin embargo estos aspectos pueden estar encubiertos y, en principio, no ser reconocidos por el sujeto.

Tratamiento

Básicamente las posibilidades de tratamiento pueden venir desde la psiquiatría (farmacológico) o desde la psicología a traves de psicoterapia. Hay muchas formas de psicoterapia como son la conductista, cognitiva, humanista, guestalt, psicoanalítica, sofrológica, análisis transaccional, bioffeedback, etc. No vamos a entrar aquí en ninguna de ellas ya que este tema sería inmenso, sin embargo si queremos manifestar que para nosotros las alternativas de solución a este trastorno pasan por el análisis, comprensión e integración de las causas que lo generaron y que estas son de tipo ambiental, es decir, generadas a partir de las circustancias de vida de cada individuo y, por tanto, no creemos las múltiples hipótesis de carácter genético, bioquímico, etc.muy de moda en la actualidad.

Colaboración

Si tras haber leído la información precedente relacionada con TOC usted se siente identificado y considera que en mayor o menor grado sufre este trastorno, le rogamos pique aquí para rellenar el siguiente cuestionario, nos será de gran utilidad en nuestra investigación y conocimiento del TOC. De lo contrario, por favor, no lo haga.

Alfonso Gea Carrillo. Psicólogo Clínico.

http://alfonsogea.redireccion.com/

http://www.cop.es/colegiados/MU00024/

http://www.cop.es/colegiados/MU00024/psionli.htm

http://psionline.redireccion.com/

Dirección de correo:

agea@correo.cop.es

Fuente: http://www.cop.es/colegiados/mu00024/toc.htm

Pequeñas, pero repetidas alteraciones neuronales, podrían ser la causa del TOC

S. GUTIERREZ

Última revisión jueves 06 de junio de 2013

Dos estudios que se publican hoy en la revista Science describen cómo dos diferentes equipos de investigadores han empleado técnicas de optogenética -un método que emplea luz de fibra óptica para manipular señales eléctricas y bioquímicas en el cerebro- para explorar las causas subyacentes deltrastorno obsesivo compulsivo o TOC. Sus resultados aportan no sólo su origen, sino también una nueva posible vía de tratamiento.
El TOC se caracteriza por pensamientos no deseados, invasivos (obsesiones) y comportamiento repetitivo, ritualista (compulsiones) que pueden ser bastante incapacitantes para los millones de personas afectadas alrededor del mundo. Se calcula que el TOC afecta al 2% de la población y, desafortunadamente, no existen tratamientos efectivos en la mayoría de los casos.
En el primer trabajo, el equipo de la Stanford University School of Medicine (EE.UU.), coordinado por Susanne Ahmari, implantó opto-electrodos en los cerebros de ratones y los utilizaron para simular neuronas en las regiones de la corteza orbitofrontal (OFC, por sus siglas en inglés) y el estriado ventromedio (VMS, por sus siglas en inglés), que previamente han sido asociados con el TOC en humanos.

Acicalamiento

Así, los investigadores descubrieron que estimulación optogenética repetitiva de estas regiones cerebrales durante apenas cinco minutos al día en un periodo de varios días causó que los ratones incrementaran su acicalamiento -un comportamiento de ratón relacionado con TOC-. El acicalamiento obsesivo persistió en los ratones durante dos semanas tras la estimulación optogenética y, según los investigadores, después de seis días de dicha estimulación, las neuronas en la corteza orbitofrontal y el estriado ventromedio se dispararían por sí mismas y el acicalamiento obsesivo no necesitaría ya un detonador optogenético. Asimismo observaron que la fluoxetina, que es el tratamiento de primera línea para TOC, podría ser utilizada para detener el comportamiento obsesivo compulsivo.
En el otro trabajo, Eric Burguière y colegas del Massachusetts Institute of Technology (EE.UU.) explican cómo ellos utilizaron las técnicos de optogenética para bloquear el comportamiento repetitivo y compulsivo en ratones que habían diseñados genéticamente para que les faltara el gen Sapap3, que causa comportamientos de acicalamiento excesivo.
Los investigadores identificaron un defecto en la región del estriado medio de los cerebros de los roedores y usaron optogenética para estimular neuronas en la corteza orbitofrontal lateral, lo que se compensó por el defecto y eliminó el comportamiento obsesivo compulsivo.
Estos dos estudios sugieren que el TOC podría estar causado por pequeños pero repetidos brotes de actividad neuronal anormal. Y, lo más importante, apuntan hacia nuevas vías para tratamiento de trastornos que están caracterizados por comportamientos repetitivos.
Síntomas del TOC

  • Obsesiones
  • Temor a contaminarse
  • Temor a causar daños a otros o a que le pase algo a los padres, familia…
  • Ideas agresivas o de contenido sexual
  • Escrupulosidad /religiosidad excesiva
  • Pensamientos prohibidos
  • Necesidad de simetría
  • Necesidad de decir o confesar
  • Compulsiones
  • Lavarse
  • Repetir una acción hasta hacerla ‘bien’
  • Asegurarse de haber cerrado la puerta, de haber cerrado el agua…
  • Tocar
  • Contar objetos o hasta un determinado número
  • Ordenar
  • Acumular

nota

La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.

Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

Fuente: http://www.abc.es/salud/noticias/origen-15117.html

Trastorno obsesivo-compulsivo

 

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El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de ansiedad. Si tiene TOC, tiene pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Es posible que haga lo mismo una y otra vez para intentar que los pensamientos desaparezcan. Las acciones repetidas se llaman compulsiones.

Algunos ejemplos de obsesiones son el miedo a los gérmenes o el miedo a lastimarse. Entre las compulsiones se incluye lavarse las manos, contar, revisar una y otra vez las cosas o limpiar. Cuando no se trata, el TOC puede dominar la vida de una persona.

Los investigadores piensan que tal vez los circuitos cerebrales no funcionen adecuadamente en las personas con TOC. Tiene una tendencia familiar. Con frecuencia, los síntomas comienzan en la infancia o la adolescencia. Los tratamientos que combinan medicinas y terapia suelen ser eficaces.

NIH: Instituto Nacional de la Salud Mental

 

 

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/obsessivecompulsivedisorder.html

Trastorno obsesivo-compulsivo

Es un trastorno de ansiedad en el cual las personas tienen pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) o comportamientos repetitivos e indeseables que los impulsan a hacer algo (compulsiones).

Con frecuencia, la persona se comporta de cierta manera para librarse de los pensamientos obsesivos, pero esto sólo brinda alivio temporal. El hecho de no llevar a cabo los rituales obsesivos puede causar una enorme ansiedad.

Causas

El trastorno obsesivo-compulsivo es más común de lo que alguna vez se pensaba y la mayoría de las personas que lo desarrollan muestra síntomas hacia la edad de 30 años.

Hay varias teorías acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno se asocia con un traumatismo craneal o con infecciones. Algunos estudios han mostrado que hay anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero se requiere de más investigación.

Aproximadamente el 20% de las personas con este trastorno presenta tics, lo que sugiere que la afección puede tener relación con el síndrome de Tourette, pero este vínculo no es claro.

Síntomas

  • Obsesiones o compulsiones que no se deben a una enfermedad o consumo de drogas.
  • Obsesiones o compulsiones que ocasionan gran sufrimiento o interfieren con la vida cotidiana.

Hay muchos tipos de obsesiones y compulsiones. Los ejemplos abarcan:

  • Revisar y volver a revisar acciones (como apagar las luces y cerrar la puerta con llave)
  • Conteo excesivo
  • Miedo excesivo a los gérmenes
  • La compulsión de lavarse las manos de manera repetitiva para protegerse de infecciones.

La persona generalmente reconoce que el comportamiento es excesivo o irracional.

Pruebas y exámenes

Su propia descripción del comportamiento puede ayudar a diagnosticar el trastorno. Un examen físico puede descartar causas físicas y una evaluación psiquiátrica puede descartar otros trastornos mentales.

Los cuestionarios, como la Escala Obsesivo Compulsiva de Yale-Brown (Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale,YBOCS), pueden ayudar a diagnosticar este trastorno y hacerle un seguimiento al progreso del tratamiento.

Tratamiento

El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y terapia.

El primer medicamento que se considera usualmente es un tipo de antidepresivo llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS). Estos medicamentos abarcan:

  • Citalopram (Celexa)
  • Fluoxetina (Prozac)
  • Fluvoxamina (Luvox)
  • Paroxetina (Paxil)
  • Sertralina (Zoloft)

Si un antidepresivo ISRS no es efectivo, el médico puede prescribir un tipo de antidepresivo de la vieja generación llamado antidepresivo tricíclico. La clomipramina es uno de estos y es el medicamento más antiguo para el trastorno obsesivo compulsivo. Por lo regular funciona mejor que los antidepresivos ISRS en el tratamiento de esta afección, pero puede tener efectos secundarios desagradables, como:

  • Dificultad para iniciar la micción
  • Caída de la presión arterial al pararse
  • Resequedad en la boca
  • Somnolencia

En algunos casos, se pueden combinar la clomipramina y un ISRS. Otros medicamentos, como los antipsicóticos atípicos en bajas dosis (incluyendo risperidona, quetiapina, olanzapina or ziprasidona), han demostrado que sirven. Las benzodiazepinas pueden ofrecer algún alivio para la ansiedad, pero por lo general sólo se usan con los tratamientos más confiables.

La terapia cognitiva conductista (TCC) ha demostrado que es el tipo de psicoterapia más efectiva para este trastorno. El paciente es expuesto muchas veces a una situación que desencadena los pensamientos obsesivos y aprende gradualmente a tolerar la ansiedad y resiste la urgencia de llevar a cabo el acto compulsivo. Se considera que la medicación y la TCC son mejores que cualquier tratamiento solo para reducir los síntomas.

La psicoterapia se puede utilizar para:

  • Brindar formas efectivas de reducir el estrés
  • Reducir la ansiedad
  • Resolver conflictos internos

Expectativas (pronóstico)

El trastorno obsesivo-compulsivo es una enfermedad prolongada (crónica) con períodos de síntomas graves, seguidos de períodos de mejoramiento. Sin embargo, es poco común que se presente un período completamente libre de síntomas. La mayoría de las personas mejora con el tratamiento.

Posibles complicaciones

Las complicaciones a largo plazo de este trastorno tienen que ver con el tipo de obsesiones o compulsiones. Por ejemplo, el lavado constante de las manos puede causar ruptura de la piel. Sin embargo, normalmente este trastorno no progresa a otra enfermedad.

Cuándo contactar a un profesional médico

Solicite una cita con el médico si sus síntomas interfieren con su vida diaria, el trabajo o las relaciones interpersonales.

Prevención

No se conoce una forma de prevención para este trastorno.

Nombres alternativos

Neurosis obsesiva-compulsiva; TOC

Referencias

Blais MA, Smallwood P, Groves JE, Rivas-Vazquez RA. Personality and personality disorders. In: Stern TA, Rosenbaum JF, Fava M, Biederman J, Rauch SL, eds. Massachusetts General Hospital Comprehensive Clinical Psychiatry. 1st ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2008:chap 39.

Feinstein RE, deGruy FV III. Difficult patients: Personality disorders and somatoform complaints. In: Rakel RE, ed. Textbook of Family Medicine. 8th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier;2011:chap 46.

Koran LM, Hanna GL, Hollander E, Nestadt G, Simpson HB, et al. Practice guideline for the treatment of patients with obsessive-compulsive disorder. Am J Psychiatry. 2007;164:5-53.

Stein DJ, Denys D, Gloster AT, et al. Obsessive-compulsive disorder: diagnostic and treatment issues.Psychiatr Clin North Am. 2009;32:665-685.

Actualizado: 3/7/2012

Versión en inglés revisada por: Fred K. Berger, MD, Addiction and Forensic Psychiatrist, Scripps Memorial Hospital, La Jolla, California. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

Fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000929.htm

Trastorno obsesivo-compulsivo

Descripción general

¿Qué es el trastorno obsesivo-compulsivo?

El trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, por sus siglas en inglés) es una enfermedad que hace que las personas tengan pensamientos no deseados (obsesiones) y que repitan determinadas conductas (compulsiones) una y otra vez. Todos tenemos hábitos y rutinas en nuestra vida diaria, como cepillarnos los dientes antes de acostarnos. Sin embargo, para las personas con OCD, los patrones de conducta interfieren en su vida diaria.

La mayoría de las personas con OCD saben que sus obsesiones y compulsiones no tienen sentido, pero no pueden ignorarlas ni frenarlas.

¿Qué son las obsesiones?

Las obsesiones son ideas, imágenes e impulsos que pasan por la mente de una persona una y otra vez. Una persona con OCD no quiere tener estos pensamientos y los encuentra perturbadores, pero no puede controlarlos. A veces, estos pensamientos vienen de vez en cuando y son solo levemente molestos. Otras veces, una persona que tiene OCD tendrá pensamientos obsesivos todo el tiempo.

¿Qué son las compulsiones?

Los pensamientos obsesivos hacen que las personas que tienen OCD se sientan nerviosas y con miedo. Intentan librarse de estos sentimientos realizando determinadas conductas según “reglas” que ellos mismos crean. Estas conductas se llaman compulsiones. (Las conductas compulsivas también se llaman, a veces, rituales). Por ejemplo, una persona que tiene OCD podría tener pensamientos obsesivos sobre gérmenes. Debido a estos pensamientos, es posible que la persona se lave las manos repetidamente. Realizar estas conductas, por lo general, solo hace que los sentimientos de nervios desaparezcan por poco tiempo. Cuando el miedo y el nerviosismo regresan, la persona que tiene OCD repite la rutina nuevamente.

¿Cuán común es el OCD?

Por muchos años, se pensó que el OCD era raro. Algunos estudios recientes muestran que tanto como 3 millones de estadounidenses de 18 a 54 años podrían tener OCD en algún momento de vida. Esto es alrededor del 2.3% de las personas en este grupo etario. El OCD afecta a hombres y mujeres por igual.

Síntomas

¿Cuáles son algunas obsesiones comunes?

A continuación, se incluyen algunas obsesiones comunes:

  • Miedo a la suciedad o a los gérmenes.
  • Disgusto por los desechos corporales o líquidos.
  • Preocupación por el orden, la simetría (equilibrio) y la exactitud.
  • Preocupación por haber hecho mal una tarea, aun cuando la persona sabe que esto no es verdad.
  • Miedo a tener pensamientos malvados o pecaminosos.
  • Pensar sobre determinados sonidos, imágenes, palabras o números todo el tiempo.
  • Necesidad de recibir consuelo constante.
  • Miedo de dañar a un familiar o a un amigo.

¿Cuáles son algunas compulsiones comunes?

A continuación, se incluyen algunas compulsiones comunes:

  • Limpiarse y asearse, como lavarse las manos, bañarse o lavarse los dientes una y otra vez.
  • Controlar los cajones, las cerraduras y los aparatos, para asegurarse de que están cerrados, guardados o apagados.
  • Repetir acciones, como entrar y salir por una puerta, sentarse en una silla y pararse, o tocar determinados objetos varias veces.
  • Ordenar y arreglar objetos de determinadas maneras.
  • Contar hasta una determina cantidad, una y otra vez.
  • Guardar periódicos, correos o recipientes cuando ya no se necesitan.
  • Buscar consuelo y apoyo constantes.

Causas y factores de riesgo

¿Cuál es la causa del OCD?

Nadie ha encontrado una causa probada para el OCD. Algunos estudios muestran que podría tener que ver con las sustancias químicas en el cerebro que llevan mensajes de una célula nerviosa a otra. Una de estas sustancias químicas, que se llama serotonina, ayuda a evitar que las personas repitan las mismas conductas una y otra vez. Es posible que una persona que tiene OCD no tenga suficiente serotonina. Muchas personas que tienen OCD pueden funcionar mejor cuando toman medicamentos que aumentan la cantidad de serotonina en el cerebro.

Tratamiento

¿Cómo se trata el OCD?

Por lo general, se considera que combinar la terapia con medicamentos es la manera más eficaz de tratar el OCD.

Están disponibles varios medicamentos para tratar el OCD. A menudo, estos medicamentos también se utilizan para tratar la depresión e incluyen: la clomipramina, la fluoxetina, la sertralina, la paroxetina y la fluvoxamina. Estos fármacos pueden provocar efectos secundarios, como boca seca, náuseas y somnolencia. A veces, también tienen efectos secundarios sexuales. Es posible que pasen varias semanas antes de que vea una mejoría en su conducta.

Con la guía de un terapeuta capacitado, la terapia conductual también puede utilizarse para tratar el OCD. En la terapia conductual, las personas enfrentan situaciones que provocan o desencadenan sus obsesiones y ansiedad. Luego, se las alienta a no realizar los rituales que, por lo general, las ayudan a controlar sus sentimientos de nervios. Por ejemplo, es posible que a una persona obsesionada con los gérmenes se la aliente a usar un inodoro público y a lavarse las manos solo una vez. Para utilizar este método, una persona con OCD debe ser capaz de tolerar los niveles altos de ansiedad que pueden resultar de la experiencia.

Complicaciones

¿Qué otras enfermedades están asociadas con el OCD?

A menudo, las personas que tienen OCD tienen otros tipos de ansiedad, como fobias (como miedo a las arañas o miedo a volar) o ataques de pánico.

Las personas que tienen OCD también podrían tener depresión, trastorno de déficit de atención con hiperactividad (ADHD), un trastorno de la alimentación o un trastorno del aprendizaje, como dislexia.

Tener uno o más de estos trastornos puede hacer más difícil el diagnóstico y el tratamiento, por lo que es importante hablar con su médico sobre cualquier síntoma que tenga, aun cuando esté avergonzado.

¿Qué es el PANDAS?

PANDAS es la abreviación en inglés de trastornos pediátricos neuropsiquiátricos autoinmunes asociados a infecciones estreptocócicas (estreptococo). Una infección por bacterias estreptococo (como una infección de la garganta por estreptococos, la escarlatina o el impétigo) puede provocar una reacción inmunitaria que, en forma repentina, hace que los síntomas empeoren en algunos niños que tienen OCD, trastorno de déficit de atención/hiperactividad (ADHD) o trastornos por tic, como el síndrome de Tourette. El aumento de la gravedad de los síntomas, por lo general, pasa con el tiempo, y dura desde semanas hasta meses antes de que los síntomas mejoren otra vez.

Otras organizaciones

Preguntas que debe realizar a su médico

  • ¿Cuál es la causa de mi OCD?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento para mí?
  • ¿Debo ir a terapia?
  • ¿Debo consultar a un psiquiatra o psicólogo?
  • ¿Tengo más probabilidades de tener depresión u otros problemas de salud mental?
  • ¿Cuál es la mejor manera de manejar mis compulsiones?
  • ¿Un medicamento ayudará?
  • ¿Tendré que tomar medicamentos y hacer terapia por el resto de mi vida?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para ayudarme en el hogar?

Escrito por personal editorial de familydoctor.org.

Revisado/actualizado: 05/10
Creado: 04/94

Fuente: http://familydoctor.org/familydoctor/es/diseases-conditions/obsessive-compulsive-disorder.printerview.all.html

Trastorno obsesivo compulsivo

¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo?

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) pertenece a los llamados trastornos de ansiedad. Estos trastornos de ansiedad son el grupo de trastornos psiquiátricos más común entre la población general, y la fobia específica (miedo a algo concreto) resulta ser el diagnóstico psiquiátrico más frecuente. A este grupo también pertenece la crisis de angustia, que constituye la urgencia psiquiátrica más habitual.

El TOC se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones que producen malestar e interfieren en la vida cotidiana de quien lo padece.

La frecuencia real del trastorno es desconocida, ya que la mayoría son formas leves y los pacientes nunca llegan a consultar por sus síntomas, pero se estima que afecta aproximadamente al 2% de la población, en proporción igual de hombres que de mujeres. Algunos estudios apuntan que se da más en solteros que en casados, aunque es difícil determinar si esto se debe a las consecuencias de los síntomas o no. También parece ser más frecuente en clases sociales altas y en personas con cociente intelectual elevado, pero no está del todo demostrado.

La edad en la que aparecen los primeros síntomas siempre es difícil de precisar ya que pueden confundirse con los rasgos de la personalidad, pero se sitúa entre los 20 y los 40 años; la mayoría de los casos muestran clínica activa antes de los 20 años y sólo un 15% sobrepasados los 35 años.

Causas del TOC

Son muchas las teorías que intentan explicar la causa del trastorno, por lo que se cree que podría ser una combinación de varias de ellas. Se sabe que hay factores genéticos importantes que se implican en su desarrollo, pero el modo de transmisión es todavía desconocido.

En muchos casos existe un acontecimiento que puede actuar como factor desencadenante como enfermedades, problemas de pareja, el fallecimiento de un ser querido, etc. Puede tener un papel importante la educación recibida en la infancia, sobre todo si se trata de formas de educar demasiado rígidas.

Existen alteraciones a nivel del lóbulo frontal del cerebro, alteraciones en el procesamiento de la información y alteraciones en sustancias como la serotonina que también podrían estar implicadas en el trastorno.

Lo cierto es que no se sabe exactamente cuál es la causa concreta, pero la combinación de los factores biológicos y de los factores sociales pueden explicar las alteraciones que se han encontrado.

Evolución

El cuadro suele iniciarse en el periodo infantil-juvenil de forma progresiva, poco a poco, aunque en algunos casos se presenta de forma aguda, brusca, normalmente por un factor desencadenante o situación de estrés.

El curso del trastorno obsesivo-compulsivo suele ser crónico, progresivo, con periodos de relativa mejoría y otros de empeoramiento. Pocos casos son graves, pero a la vez pocos casos desaparecen espontáneamente. La completa remisión de la enfermedad solo se da en un 20% de los pacientes, ya que la mayoría continúa con síntomas aunque sean leves.

Síntomas del TOC

Estos son los síntomas más comunes del trastorno obsesivo compulsivo:

Pensamientos obsesivos

Constituyen la esencia del trastorno obsesivo-compulsivo. Son imágenes o pensamientos intrusivos, repetitivos y persistentes que el paciente reconoce como absurdos, sabe que son producto de su mente e intenta evitarlos sin conseguirlo, por lo que le producen gran ansiedad.

Las obsesiones pueden manifestarse de múltiples formas:

  • Impulsos obsesivos: también se llaman fobias de impulsión y se caracterizan por ser agresivos o sexuales, provocando miedo a poder dañar a sus seres queridos.
  • Temores obsesivos o fobias obsesivas: generalmente asociados con ideas de centradas en la posibilidad de contaminarse al tocar cualquier cosa o con la creencia de padecer deformidades en el cuerpo.
  • Ideas obsesivas: necesidad de orden y simetría, escrúpulos de limpieza continua, reflexiones religiosas, obsesión con el paso del tiempo y los números, etc.
  • Dudas: suelen darse de forma constante en la mayoría de los pacientes pero en algunos casos es especialmente llamativo. Debido a estas dudas persistentes tienen que comprobarlo todo de forma reiterada.

Los temas más frecuentes de los pensamientos obsesivos son las preocupaciones hipocondríacas (temor constante e injustificado a padecer alguna enfermedad), de contaminación (que las personas con las que se relaciona en su entorno o en lugares públicos le contagien alguna enfermedad) y la duda.

Compulsiones

Son actos motores o mentales voluntarios que el paciente siente la necesidad de hacer para defenderse de la idea obsesiva, por lo que son secundarios a los pensamientos obsesivos. Esta conducta la repiten una y otra vez y no resulta algo placentero en sí mismo, sino que para el paciente tiene la función de prevenir que se produzca algún hecho aunque sea improbable. Suele tratarse de actos realizados con el fin de evitar que el sujeto reciba daño de alguien o se lo pueda producir a otro.

A menudo el paciente reconoce estos actos como absurdos e intenta resistirse a realizarlos, pero no hacerlos supone un aumento de su tensión interna que disminuye si los lleva a cabo.

Estas compulsiones pueden llegar a ser muy elaboradas constituyendo entonces rituales, que pueden ser aparentemente “lógicos” o tener un carácter “mágico”. Los pacientes que se encuentran en un estado avanzado de la enfermedad ya no se resisten a la compulsión y toda su vida se convierte en un ritual.

Los actos compulsivos más frecuentes son las comprobaciones reiteradas (que son secundarias a dudas obsesivas) y los rituales de higiene excesivos (que son secundarios a los temores de contaminación).

Tratamiento del TOC

Por lo general el tratamiento del TOC va a ser una combinación de técnicas psicoterapéuticas junto con fármacos, de forma que se consigue una eficacia del 75% usando ambos mecanismos.

  • Fármacos: se emplean los antidepresivos, siendo los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) los más empleados y mejor tolerados. También se emplea la clomipramina que es más potente. La asociación de ambos fármacos está indicada en casos en que haya intolerancia a altas dosis de clomipramina o que no respondan a esta. Por lo general son necesarias dosis elevadas de estos fármacos y la respuesta a los mismos suele tardar en aparecer unas semanas. Debido a que la enfermedad es de tipo crónico es preciso mantener el tratamiento de forma prolongada.
  • Psicoterapia: se suelen emplear las técnicas conductuales, de forma que el paciente se expone a la obsesión y se le enseña a prevenir la respuesta que suele tener, es decir, sirven para mejorar las compulsiones.
  • Psicocirugía: se emplea solo en casos muy graves que no responden a ningún otro tratamiento.

Los fracasos en los tratamientos se dan en pacientes que no cumplen adecuadamente las instrucciones, en pacientes depresivos y ansiosos graves, en consumidores de alcohol u otras drogas, con trastornos en las relaciones con otras personas, en pacientes que tienen poca motivación, con alteraciones en la personalidad o con bajo nivel intelectual.

Pronóstico del TOC

Hay una serie de características que harán que el pronóstico del paciente de cara a su recuperación sea peor. Entre estos factores destacan:

  • Que exista una personalidad previa obsesiva, es decir, personas que anteriormente ya eran meticulosas, perfeccionistas, amantes del orden… pero sin tener todavía obsesiones y compulsiones claras.
  • Que haya habido alteraciones neuróticas en la infancia, así como una educación muy rígida.
  • Que el tratamiento se haya instaurado tardíamente.
  • Que la presentación haya sido siempre de forma progresiva en vez de manifestarse con los periodos de mejoría y empeoramiento descritos anteriormente.
  • Que en algún momento la clínica sea tan grave que necesite hospitalización.

Por el contrario, hay una serie de características que, de estar presentes, indican un buen pronóstico del trastorno obsesivo compulsivo. Entre estos factores destacan los siguientes:

  • Que la personalidad previa del paciente fuese sana.
  • Que los síntomas se inicien tras una situación desencadenante, como el fallecimiento de alguien cercano.
  • Que se inicie el tratamiento de forma precoz, poco tiempo después de la aparición de la clínica.

TOC en la infancia

Las manifestaciones del trastorno obsesivo compulsivo en los niños son muy similares a las de los adultos, pero hay que prestar especial atención para no confundir los rituales obsesivos con las conductas reiterativas, lúdicas o mágicas, propias de la infancia.

Las causas del TOC en la infancia son las mismas que para la enfermedad en el adulto, pero los trastornos obsesivos y los tics causados por determinadas bacterias (estreptococos) le añaden complejidad a esta patología en el caso de los niños.

El pronóstico no es muy alentador, ya que en un seguimiento de 11 años, el 71% de los pacientes presentan algún trastorno psicopatológico y el 36% todavía padecen el trastorno obsesivo compulsivo.

Los tratamientos farmacológicos y cognitivo conductuales han demostrado una eficacia similar a la obtenida con los adultos.

Fuente: http://www.webconsultas.com/trastorno-obsesivo-compulsivo/trastorno-obsesivo-compulsivo-2149

NEUROLOGÍA

Una posible nueva vía para tratar el trastorno obsesivo-compulsivo y el síndrome de Tourette

 

Una investigación reciente aporta algo de luz sobre las causas de conductas encuadrables dentro del trastorno obsesivo-compulsivo y del síndrome de Tourette, lo que podría ayudar a desarrollar mejores tratamientos para dichos trastornos.

Mucha gente en el mundo sufre de trastorno obsesivo-compulsivo. En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que el porcentaje de afectados es de un 1 por ciento de la población adulta. Los pacientes usualmente reciben medicamentos contra la ansiedad o antidepresivos, terapia conductual, o una combinación de terapia y medicación. Para aquellos casos en los que estos tratamientos no surten efecto, una nueva alternativa es la estimulación cerebral profunda, en la cual se envían impulsos eléctricos a través de un dispositivo comparable a un marcapasos, implantado en el cerebro.

Por medio de la activación de un circuito cerebral que controla la conducta compulsiva, unos especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, han demostrado que pueden bloquear una conducta compulsiva en ratones. Este logro podría abrir un camino hacia el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades como el trastorno obsesivo-compulsivo y el síndrome de Tourette.

Para este estudio, el equipo de Ann Graybiel, profesora en el Instituto McGovern para la Investigación del Cerebro, dependiente del MIT, y Eric Burguière, que ahora está en el Instituto del Cerebro y la Médula Espinal en París, Francia, utilizaron optogenética para controlar la actividad neuronal con luz.

Esta técnica no está lista todavía para su uso en pacientes humanos, pero estudios como éste podrían ayudar a los investigadores a identificar patrones de actividad cerebral que señalen la puesta en marcha del comportamiento compulsivo, permitiéndoles dotar a esos “marcapasos” cerebrales de una capacidad más rápida y precisa de activar la estimulación cerebral profunda cada vez que sea necesario.

 

Los autores de la investigación utilizaron luz para controlar la actividad de neuronas involucradas en el comportamiento compulsivo. (Imagen: Instituto McGovern para la Investigación del Cerebro y Sputnik Animation)


En la investigación también han trabajado Patricia Monteiro y Guoping Feng, del Instituto McGovern.

Graybiel y Burguière están ahora buscando marcadores de actividad cerebral que puedan revelar cuándo está a punto de comenzar un comportamiento compulsivo. Conocer tales marcadores será fundamental para desarrollar tratamientos de estimulación cerebral profunda para pacientes con trastorno obsesivo-compulsivo y dolencias similares.

Información adicional

Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/7664/una_posible_nueva_via_para_tratar_el_trastorno_obsesivo_compulsivo_y_el_sindrome_de_tourette/

Viviendo con Trastorno Obsesivo Compulsivo

Lucy Wallis

BBC

Viernes, 2 de agosto de 2013

El TOC puede volver la vida dos a tres veces más difícil de lo normal y sus síntomas pueden variar de leves a severos.

Trastorno Obsesivo Compulsivo. O simplemente “TOC”. Un término que la mayoría de la gente conoce o ha escuchado, pero que sólo unos pocos entienden. Y dicen que hay que vivir con él, o con alguien que vive con él, para lograr comprenderlo a cabalidad.

Con 22 años, Josh Cannings ha sufrido de TOC por 10 años. Casi la mitad de su vida.

Contenido relacionado

Es una condición que ha tenido un efecto enorme en su vida diaria, pero que a menudo es trivializada por la sociedad.

“Tengo que tocar todo con mis manos izquierda y derecha o mis pies izquierdo y derecho la misma cantidad de veces, en cada lugar al que voy, 24/7. Es constante”, afirma Cannings.

“Si recojo un tenedor con la mano izquierda, tengo que también tocarlo con la mano derecha”, cuenta el joven, para quien un simple saludo como dar la mano es toda una complicación.

“Yo doy la mano apretando con las dos manos”.

Cannings, que trabaja como cocinero en un restaurante, dice que si no “iguala”, su mente experimenta un sentimiento de temor. Y para contrarrestar este sentimiento, debe obedecer continuamente sus impulsos.

“Es esa sensación terrible de que algo horrible ha sucedido. Como cuando te enteras de muy malas noticias, o te cuentan que alguno de tus seres queridos está herido.

“Es ese sentimiento de impotencia de no poder hacer nada al respecto y, obviamente, los niveles de ansiedad aumentan, comienzas a sudar, tu corazón late más rápido y comienzas a respirar con dificultad”.

Las personas que sufren de TOC a menudo se sienten obligadas a realizar tareas de una manera simétrica, ordenada y equilibrada. Esto puede implicar, por ejemplo, la alineación de los objetos para que se vean bien o, como con Cannings, repitiendo la misma acción con cada mano, pie o lado del cuerpo.

Cannings notó por primera vez los síntomas de TOC cuando tenía 12 años de edad y estaba jugando como portero en un partido de fútbol de la escuela.

Tenía que tocar las marcas en el terreno de juego con ambos pies y tocar la pelota con las dos manos, pero no fue hasta más grande que se dio cuenta de que no todo el mundo hacía lo mismo.

“Lo peor que puedes hacer es no hablarlo”, afirma Cannings. “Hay que ser abierto al respecto, no es algo de lo que avergonzarse, todo el mundo tiene algún problema de salud mental en algún momento de sus vidas”.

Una enfermedad que los otros se toman a la ligera

Las causas del TOC aún no han sido identificadas y son ampliamente debatidas dentro de la comunidad de investigación.

Sin embargo, se cree que la historia genética, el aumento de la actividad y el flujo sanguíneo en algunas partes del cerebro y la falta de la serotonina química podrían jugar un rol importante. También los factores ambientales y acontecimientos de la vida.

¿Qué es el TOC?

 

El Trastorno Obsesivo Compulsivo es una condición relacionada a la ansiedad en personas con pensamientos obsesivos y comportamientos compulsivos.

Para tratar de evitar la obsesión y los sentimientos de ansiedad, la persona se siente obligada a realizar comportamientos repetitivos o actos mentales.

Muchas personas con TOC cuentan con un patrón similar de pensamiento: la obsesión o el miedo provoca sentimientos de ansiedad y angustia que derivan en un acto o comportamiento compulsivo.

El comportamiento compulsivo proporciona un alivio temporal de la ansiedad, pero la obsesión y el miedo pueden regresar, creando un círculo vicioso de conducta.

“De cierta manera, el TOC es como el primo menor más conocido de la salud mental”, afirma Cannings.

“Todo el mundo tiene alguna idea, pero no todo el mundo sabe de lo que se trata en realidad. No todos entienden lo mucho que afecta la vida de las personas”.

Ashley Fulwood, presidente ejecutivo de TOC-UK, dice que la condición puede ser mental y físicamente agotadora y puede destruir por completo la calidad de vida de una persona.

A pesar de ello, muchas veces la gente desinformada se la toma a la ligera.

“Hay un montón de ideas falsas sobre el TOC, que es sólo un poco de lavado de manos y un poco de extravagancia. Desafortunadamente, a veces un TOC puede llevar a consecuencias muy trágicas”, dice Fulwood.

“Cada vez que una celebridad usa el término, ‘soy un poco obsesivo compulsivo’, en realidad sólo trivializa una enfermedad más grave y devastadora que consume por completo la vida”.

El TOC puede volver la vida dos a tres veces más difícil de lo normal y sus síntomas pueden variar de leves a severos.

Las compulsiones pueden ser manifiestas, observables por los demás, encubiertas, o no observables, como las acciones mentales.

Mientras el comportamiento compulsivo o sus rituales pueden tardar varias horas del día, algunas personas que sufren de TOC aún puede sobrellevar una vida cotidiana.

Otros encuentran la condición tan incapacitante que no pueden trabajar, estudiar, tener una vida social o incluso salir de la casa.

Para Cannings, una tarea simple como escribir una carta o usar el computador puede tomar el doble de tiempo que para el resto de las personas.

En un reciente viaje al cine, su mano izquierda tocó accidentalmente la pared y, para que su compulsión no llamara tanto la atención, se fue a casa. Tuvo que volver una hora más tarde.

“[Tuve] que tomar un taxi, que me costó £25 [US$38] sólo para volver a tocar la pared del cine con la mano derecha. Es un esfuerzo monetario grande, porque no me gusta andar en el transporte público”.

Un tratamiento para la obsesión

 

Josh Cannings fue a un campamento especialista en la terapia de exposición y prevención de respuesta.

El tratamiento para el TOC incluye terapias de conversación, como la terapia cognitivo-conductual, la medicación y la terapia de exposición y prevención de respuesta (EPR), cuando a la persona se le pide enfrentarse a sus miedos.

Cannings asistió a un campamento que se especializa en este tipo de terapia en Estados Unidos que y está dirigido a ayudar a adultos jóvenes afectados por el trastorno.

Antes del campamento, si Cannings tocaba algo con la mano izquierda, habría tenido que tocarlo con la derecha dentro de un minuto, o enfrentarse a un ataque de ansiedad o pánico. Hoy el proceso de tratamiento ha extendido esta ventana a 30 minutos.

Él confía en que esta ventana seguirá aumentando con el tiempo, pero cree que el TOC no es algo que pueda ser completamente superado.

“Creo que siempre va a estar ahí, en el fondo”, dice Cannings, “pero creo que la gravedad de la misma pasará a la vez.”

Con tratamiento, el pronóstico para el TOC es bueno y los síntomas se pueden reducir, pero “cura” parece ser una palabra en la lista negra de la comunidad TOC, dice Fulwood.

“Mi opinión personal es que el TOC puede ser tratado. He visto personas que se recuperan completamente hasta el punto de que ni siquiera están diagnosticadas con TOC hoy”, dice Fulwood. “Pueden recuperar el control de sus vidas”

Cannings dice que lo importante para una víctima de TOC es nunca olvidar que no está solo, que hay muchas otras personas que sufren lo mismo.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/08/130730_salud_trastorno_obsesivo_compulsivo_toc_ch.shtml

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